Elgato Stream Deck Mini
59,99 €
PC-Periféricos
Nivel: Para empezar
★★★★★
4,6 / 5
El Stream Deck Mini es un mando de seis botones táctiles y personalizables pensado para quien busca controlar su directo sin llenar la mesa de gadgets. Cada tecla se configura con acciones concretas: cambiar de escena, lanzar un clip, silenciar el micro o activar una alerta, todo con un solo toque y sin salir del juego o del programa de captura. Su tamaño reducido lo hace ideal para setups con poco espacio, y sigue siendo compatible con el software de Elgato, así que se integra fácilmente con el resto del equipo sin complicaciones de configuración.
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Más sobre este producto
El Stream Deck Mini de Elgato es un panel de control físico pensado para simplificar la gestión de un directo o una grabación sin tener que tocar el teclado a cada momento. Cuenta con seis botones LCD personalizables y conexión mediante un cable USB 2.0 integrado, y funciona tanto en Windows 10 (64 bits) como en MacOS 10.11 o versiones posteriores. Su tamaño es realmente reducido, con unas dimensiones de 84x60x58 mm y un peso de 160 gramos, lo que permite colocarlo junto al teclado sin ocupar apenas espacio en la mesa.
En el día a día de un setup de streaming, cada uno de los botones puede programarse para lanzar una acción distinta con solo pulsarlo, ya que es ideal para streamers y creadores de contenido, con seis teclas LCD que se pueden programar para lanzar una amplia variedad de acciones, incluyendo lanzar medios, cambiar de escena, ajustar el audio. Es compatible con las herramientas más habituales de retransmisión, ya que permite activar acciones ilimitadas en aplicaciones populares como OBS Studio, XSplit, Streamlabs, Twitch, YouTube y muchas más. En la práctica, esto se traduce en cosas tan concretas como cambiar de escena al pasar de cámara a pantalla compartida, silenciar el micrófono en un segundo o lanzar un clip o una alerta sin salir de la partida o de la conversación con la audiencia.
Este accesorio conviene especialmente a quien empieza a dar el salto de un setup básico, donde todo se controla con atajos de teclado, a uno algo más profesional pero sin necesitar todavía el modelo grande de quince botones. Frente a depender solo del teclado y el ratón, aporta rapidez, menos errores en directo y una curva de aprendizaje mucho más suave, ya que cada botón contiene una pantalla LCD, así que no hay que memorizar nada y se obtiene retroalimentación visual instantánea de lo que está pasando.